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Mujeres Empoderadas: Virginia Woolf. ¿Se puede estar atormentada y ser una mujer empoderada?

Virginia Wolf se suicidó cuando solo tenía 59 años, para muchos esa decisión suya es un síntoma de lo atormentada que estuvo siempre por su trastorno bipolar y fue una rendición, una forma de confirmar que su vida estaba, estuvo siempre mal, que estaba absolutamente perdida y trastornada y que no fue capaz de superar sus sombras.

Yo no estoy de acuerdo.

Stella Benson y Virginia Woolf

Decidir de forma lúcida cuando y cómo morir ¿acaso no es empoderante también? Virginia a pesar de los abusos de sus medio hermanos, las muertes de sus padres y su hermana, y el trastorno de salud mental que todo esto le provocó y que le creó diversos cuadros depresivos, se levantó de esa sombra y se convirtió en una mujer empoderada y feminista en plena época victoriana. Se casó con un hombre al que amaba, tuvo una vida rica, donde se manifestó como una mujer fuerte, fue editora, escritora, asumió su sexualidad (bisexual) sin problemas ni complejos. No son mujeres empoderadas solo las que tienen vidas felices o fáciles, son mujeres empoderadas las que asumen su poder para buscar la vida que desean y transformar su realidad si no les gusta.

Virginia, con el cuadro familiar que tuvo y sus depresiones se podía haber quedado sentadita en un sofá, ociosa, sin hacer nada, como hacían otras mujeres de su ámbito social en la misma época, pero ella no se dejó vencer, se empoderó y logró en medio de sus miserias (¿quien no las tiene?) y de su enfermedad tener una vida de acción, de sí ejercer su poder, de escribir sus libros, de viajar, conocer a gente, salir, avanzar.

Virginia es un ejemplo de superación en las peores circunstancias. Una mujer empoderada es la que avanza, no la que lo tiene todo fácil sin más. Y la nota de suicidio de Virginia creo que deja muy claro que era una mujer muy lúcida que sencillamente no quiere vivir si es para estar enferma, y asume su decisión y la ejecuta. No veo nada desempoderante en ello. Trágico sí, la muerte siempre lo es, pero no desempoderante.
Se puede tener una vida atormentada y empoderada, por supuesto, ya que parte de esos tormentos en muchas ocasiones, provienen de etapas de tu vida en las que no podías ejercer plenamente tu poder, como es la infancia o la adolescencia, y luego tienes que vivir con ello. Así que muchas mujeres asumen ese tormento, ese proceso y desde ahí se levantan y siguen. Creo que es el caso de Virginia Woolf. 
Su nota de suicidio precisamente está escrita en un intervalo lúcido en el que ve que está a punto de recaer, porque ha tenido varios avisos de que se le viene de nuevo otra crisis, y decide que ya no quiere vivir más así. Se despide del marido en la nota, con una de las cartas de amor más emotivas que jamás se hayan escrito, diciéndole que no se puede ser más felices de lo que ellos han sido, y diciéndole lo maravilloso que ha sido estar con él, pero que no quiere vivir más con esas crisis, con ese sufrimiento y sintiéndose así, y decide terminar con su vida. Es muy duro, siempre que alguien se suicida es terrible para los que quedan, pero fue una decisión consciente, no un arrebato repentino. Y sí, en el fondo estaba deprimida, por eso se suicidó, porque no quería seguir viviendo con esa depresión que le creaba su trastorno bipolar. Ella quería vivir bien, no podía, y en esas condiciones no quería. Prefería que la recordaran como era en las etapas felices y no tener que soportar otra vez la oscuridad y la desesperación de su enfermedad, y asumió su poder, su decisión, y la ejecutó. Duro y terrible, sí, pero poderoso también.

De hecho, ojalá hubiera nacido ahora, se hubiera podido tratar su enfermedad y hubiera podido desarrollar una vida plena, más feliz y más intensa si cabe.

En "Las horas" de Michael Cunningham (novela inspirada en Virginia Woolf y su novela "La señora Dalloway"), Laura Brown, el personaje de la "lectora" elige vivir, irse, empezar otra vida. Cuando no se soporta la vida que uno tiene, a los que no están en la piel del que padece siempre nos parece que puede elegir irse y empezar de cero, pero no es cierto, no siempre se puede. En el caso de Virginia, irse no iba a liberarla de sus circunstancias, la enfermedad no iba a desaparecer porque ella se fuera y lo sabía, creo que ese profundo autoconocimiento al que llegó de sus propias limitaciones, nos habla también de poder. En cualquier caso, las circunstancias de su muerte no pueden acallar todo lo que vivió, lo que logró, lo que se esforzó, lo que superó y lo que sí disfrutó. Es mucho más importante como vive la gente que como muere, su legado es su vida, y para mí el legado de Virginia Woolf es valiente y fuerte, por encima de la imagen alienada que nos quieren dar por como decidió morir, su vida, su obra, su ejemplo en muchísimas cosas nos inspira, la vida de las personas es lo que nos aporta e inspira, con eso me quedo.

Azucena Caballero

Educar en conciencia

Procurar una formación integral no solo abarca la parte académica, lúdica y física de la educación, si no también la moral. ¿Qué clase de ser humano quieres que sea tu hijo de adulto? ¿Qué haces para crearle una conciencia moral adecuada? ¿Hablas con él de lo que pasa en tu país o en tu continente? ¿Comentas las noticias? ¿Le llevas a algún acto solidario que ayude a desarrollar su conciencia social y su responsabilidad con la sociedad en la que vive?

Yo sí lo hago, y dentro de este empeño por educar a personas moral y socialmente conscientes y comprometidas, el pasado sábado 7 de julio nos fuimos a Torrevieja a apoyar a la Asociación la mujer es una Diosa en su macro evento para recaudar fondos para mantener las casas de acogida para mujeres víctimas de la violencia de género de su programa Hera.

Junto a Carla, presidenta de la Asociación LMD y Petter Ehrvnvall (yo tengo el privilegio de estar justo en medio de ambos )

El simple hecho de prepararnos para ir, desplazarnos hasta allí, etc, sirvio para hablar con los niños de la eralidad del país, de que todas las semanas, desgraciadamente, mueren o son ingresadas en hospitales mujeres maltratadas por aquellos hombres que les prometieron amarlas profundamente. ¿Cómo se sienten ellos respecto a eso? ¿Conciben que se pueda golpear a alguien a quien se quiere? ¿Si no te gusta lo que hace alguien no es mejor dejar a esa persona y que cada uno rehaga su vida? ¿Cómo creen ellos que se puede ayudar a estas mujeres? Es increible la madurez que puede mostrar un niño de 11 o 15 años sobre algo tan complejo aparentemente, y tan sencillo en realidad, y como las conclusiones a las que llegan sobre como ayudar, se parecen enórmemente a las acciones que precisamente se llevan a cabo desde la Asociación LMD.

Con Óscar Peiró

Nosotros llegamos tarde al evento, que empezó a las 11 dela mañana, y contó con la presencia de los mejores maestros de Body-Combat del país y con participantes de "Gran Hermano12+1" como Sindia Arcos, la gran hermana que nos dio a todos este año un gran ejemplo de superación y de como se puede pasar de la "mondarina" a la liberación y control de su propia vida dejando atrás a un novio posesivo y maltratador (todos pudimos ver en directo como se comportaba ese señor, y como además era bien visto por parte de los concursantes de esa edición que merecerían que se les diera de comer a parte) y a una suegra que con la sonrisa por delante apoyaba comportamientos que ninguna madre justificaría en un hijo.

Mi hija Ginebra, feliz, con Sindia y Marta, quienes fueron encantadoras y extremadamente amables , haciendo gala de una enorme paciencia con los niños.

Sindia es grande, porque ha dejado caer la venda, con lo que cuesta, y ha sido capaz de mostrar valor y coraje, y no solo decir, sí, me han tratado fatal, no lo merezco y me libero, y nos ha enseñado el camino a muchas, a muchísimas que a veces ni se atreven a confesarse a sí mismas lo que les está pasando, porque en el maltrato el síndrome de Estocolmo es el peor enemigo de la mujer, que siempre acaba encontrando motivos para disculpar lo que hace ese hombre que supuestamente las amaba tanto, si no que es capaz de hablar ahora de ella en público y ayudar a otras.

Tristany con Sindia y Marta.

Con su presencia en el evento de ayer, diciendo no al maltrato, ha dado un gran paso por ayudar a miles de mujeres que necesitan este tipo de apoyos de personas que han pasado por situaciones si no iguales al menos semejantes, y necesitamos que más mujeres con relevancia social y seguimiento popular se sumen a nuestra causa.

Yvain con Sindia y Marta.

También estuvo presente la gran hermana Marta Sánchez, quien nos mostró a lo largo del programa que si hay alguien que sabe lo que es ser buena amiga y consejera es ella. Es impresionante que con solo 20 años tenga esa claridad mental y esa capacidad, y ver como ha sabido ayudar a su amiga y tocar las emociones de todos nosotros hace que me saque el sombreoi ante ella. Lo que más me ha gustado es como ella ha ayudado a Sindia a abrir los ojos sin regodearse en el drama, de forma respetuosa, y sobretodo transmitiendo por los poros un vendaval de alegría, esa chica es una auténtica joya.

No quiero dejar de mencionar que en el evento también estuvo el gran hermano Cristian, pero en mi muy personal opinión no sé si de verdad lo sentía o solo quería hacerse un lavado de imagen después de sus desafortunadas palabras e intervenciones en distintos momentos del programa. De todas formas rectificar es de sabios, y si su presencia ayuda a que más gente tome conciencia, bienvenido sea y agradecidas estamos todas por us apoyo.

Todo el equipo de voluntarios era excepcional, personas con un alto nivel de conciencia y capacidad de coordinación y trabajo, con quienes poder compartir un rato de tu tiempo merece la pena. Me encantó concerlos.


Y he dejado para el final a Carla Vaquera, presidenta de la Asociación LMD, un ejemplo para todas. Magnífica mujer donde las haya, con una fuerza y empuje impresionante, que nos muestra el camino auténtico del ecofeminismo, de la fuerza de voluntad, de lo que significa recuperar la autoestima, la conciencia, el orgullo y el poder de ser mujer, de ser una diosa, con una capacidad de trabajo, organización y sobretodo, entrega, que solo nacen del profundo amor por lo que se hace y de la auténtica voluntad, esa que sale de las entrañas, por mejorar el mundo. Yo de mayor quiero ser como Carla.

Si deseáis apoyar la causa y colaborar con el programa Hera podéis hacer donaciones a la Asocación LMD al siguiente nº de cuenta: La Caixa 2100 2060 37 02 00049526  ¡Animaos!

Azucena Caballero